Por: Daniela Rivera
Miles de mujeres hondureñas continúan asumiendo solas la responsabilidad económica y emocional de sus hogares, una situación que para muchos expertos refleja el creciente problema de la paternidad ausente en el país.

Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el 38.5% de los hogares hondureños están bajo la responsabilidad de una mujer como jefa de hogar, lo que equivale a más de un millón de familias sostenidas principalmente por madres.
Aunque durante años el término “madres solteras” es utilizado para describir esta realidad, diversos sectores consideran que el enfoque también debe dirigirse hacia la ausencia paterna y el incumplimiento de responsabilidades familiares por parte de muchos hombres.
“Detrás de cada mujer que sostiene sola a sus hijos, muchas veces existe una historia de abandono y falta de corresponsabilidad”, señalan organizaciones sociales que trabajan en temas de familia y niñez.

Mientras una mujer atraviesa nueve meses de embarazo, asumiendo cambios físicos, emocionales y económicos, muchos hombres continúan evadiendo su responsabilidad paterna. En ese mismo período, algunos pueden incluso formar otros hogares o embarazar a más mujeres, dejando atrás a hijos e hijas sin apoyo ni acompañamiento. Esta realidad refleja una problemática social marcada por la paternidad ausente, donde miles de mujeres hondureñas terminan sosteniendo solas sus hogares y enfrentando la crianza en medio de dificultades económicas y emocionales.
Especialistas advierten que esta problemática no solo impacta la economía de las familias, sino también el bienestar emocional de niños y adolescentes, quienes crecen en muchos casos sin la presencia activa de una figura paterna.
Mientras tanto, miles de madres hondureñas continúan enfrentando largas jornadas laborales y múltiples responsabilidades para garantizar alimentación, educación y estabilidad a sus hijos, en medio de condiciones económicas complejas.









