El papa León XIV lamentó esta semana que la Iglesia católica haya “cerrado la puerta” a las víctimas de abusos, una actitud que reconoció hizo que su dolor “fuese más fuerte”. Las declaraciones fueron pronunciadas durante un consistorio extraordinario celebrado en el Vaticano con cardenales de todo el mundo y difundidas este sábado por la Santa Sede.

Papa León XIV: El abuso causa una herida profunda que tal vez dure toda la vida
El papa León XIV expreso en su discurso de clausura: “El abuso en sí mismo causa una herida profunda que tal vez dure toda la vida; pero muchas veces el escándalo en la Iglesia se debe a que se cerró la puerta y no se acogió a las víctimas, ni se les acompañó con la cercanía de auténticos pastores”
Además, el papa León XIV subrayó que en numerosos casos el sufrimiento de las víctimas se agravó porque no fueron escuchadas ni atendidas por las autoridades eclesiásticas. “Muchas veces el dolor de las víctimas ha sido más fuerte por el hecho de no haber sido acogidas y escuchadas”, afirmó ante los purpurados.
El papa convocó este consistorio extraordinario los días 7 y 8 de enero, con la participación de 170 de los 245 cardenales del Colegio Cardenalicio, con el objetivo de fortalecer la cooperación y el apoyo en la toma de decisiones para el gobierno de la Iglesia.
Síguenos a través de nuestro Facebook: HCH Televisión Digital
Aunque la crisis de abusos no figuraba formalmente entre los temas centrales del encuentro, León XIV consideró necesario abordarla, al asegurar que sigue siendo “una herida real y abierta” en muchas partes del mundo.
Durante la reunión, los cardenales debatieron sobre la sinodalidad (una Iglesia más participativa), la evangelización, la reforma de la Curia romana y la liturgia, un tema que continúa generando divisiones internas.

“No podemos cerrar los ojos ni los corazones”
En su mensaje, el pontífice hizo un llamado directo a los cardenales para que transmitan a los obispos un mensaje claro: la escucha debe ser una prioridad.
“No podemos cerrar los ojos ni los corazones”, sostuvo, al recordar el testimonio de una víctima que le confesó que lo más doloroso para ella fue que ningún obispo quisiera escucharla.
El papa insistió en la necesidad de reforzar la formación dentro de la Iglesia, especialmente en los seminarios y entre los propios obispos, promoviendo una auténtica “espiritualidad de la escucha”.
“Ustedes han hablado de la importancia de la formación: formación para la escucha, formación para una espiritualidad de la escucha. En particular, como subrayaron, en los seminarios, ¡pero también para los obispos!”, remarcó.

Reuniones anuales para fortalecer la unidad
El papa León XIV también propuso institucionalizar encuentros anuales de este tipo con los cardenales. Sugirió que este mismo año se realice una segunda edición en junio y que, a futuro, se organicen reuniones de tres o cuatro días una vez al año.
El primer día estaría dedicado a la reflexión, la oración y el encuentro fraterno, mientras que los siguientes se centrarían en el trabajo conjunto.
El papa cerró el foro reclamando un esfuerzo sostenido por la unidad, consciente de las tensiones entre sectores reformistas y conservadores que han marcado a la Iglesia en los últimos años.









