A casi ocho meses de la suspensión de la mesa de diálogo entre el gobierno del Presidente Daniel Ortega y miembros de la sociedad nicaragüense, debido por la crisis que azota al país centroamericano desde el 18 de abril y que ha dejado más de 300 muertos, hoy se reanudarían las conversaciones en Managua, en medio de dudas sobre su real alcance.
Ante la incertidumbre tras meses de violencia, seis miembros y suplentes de la Alianza Cívica -conformada por distintas organizaciones- defenderán tres puntos para salir de la crisis: la liberación de los presos políticos y el restablecimiento de libertades; reformas electorales que garanticen comicios justos, libres y transparentes; y justicia para los detenidos y condenados.
Sin embargo, recién hoy se conocerán quiénes podrían ser los garantes internacionales. Trascendió que podría ser la OEA o la ONU.
Los organismos de DD.HH. calculan hasta ahora 325 muertos, 700 detenidos y más de 50.000 exiliados.
“Hay temor de que lo que quiere hacer Ortega es ganar tiempo para evitar las sanciones que están en curso como la aplicación de la Carta Democrática en la OEA”, dijo a La Tercera, el politólogo nicaragüense, Silvio Prado.
Y agrega: “La situación de Venezuela obligó a Ortega a reanudar el diálogo, porque se está quedando sin su principal financista y porque se está demostrando que la presión internacional tiene sus efectos”.cortesíalatercera.es








