La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emite alerta epidemiológica por sarampión debido al aumento crítico sostenido de casos de dicha enfermedad en el continente americano.
El organismo internacional advirtió que, tras años de avances en la eliminación de la enfermedad, la persistencia de brotes en varios países pone en riesgo la salud pública regional, instando a los gobiernos a intensificar de inmediato la vigilancia y las campañas de vacunación.
El resurgir del sarampión
Según el último reporte, el incremento de contagios en 2025 ha sido alarmante, multiplicándose por 32 en comparación con el año anterior. Esta tendencia se ha acelerado drásticamente en las primeras semanas de 2026, donde el número de casos confirmados ya supera por 43 veces las cifras registradas en el mismo periodo del año pasado.
La OPS ha subrayado que la movilidad poblacional y el relajamiento en los esquemas de inmunización son los principales motores de este repunte.

Sigue nuestra transmisión en vivo por YouTube dando click aquí: HCH Televisión Digital
Los datos revelan una realidad preocupante, debido a que el 78% de las personas contagiadas no contaban con ninguna dosis de la vacuna. Aunque el virus está circulando en diversos grupos de edad, los lactantes menores de un año y los niños de entre uno y nueve años presentan las tasas de incidencia más altas.
La organización enfatizó que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones graves o incluso la muerte, pero que es totalmente prevenible mediante la vacunación.
Norteamérica al frente de casos positivos
En lo que va de 2026, México encabeza las estadísticas regionales de contagios, seguido de países como Estados Unidos y Canadá. Ante este escenario, la OPS ha recomendado a los países miembros cerrar las brechas de inmunidad, ya que, actualmente solo una minoría de las naciones alcanza el 95% de cobertura necesaria para garantizar la “inmunidad de rebaño”.
La preocupación de la Organización Panamericana de la Salud se extiende también a los eventos masivos programados para este año, como la Copa Mundial de Fútbol 2026. Debido a la alta movilidad de personas que implican estos torneos, las autoridades sanitarias consideran fundamental proteger a los viajeros y mantener sistemas de detección temprana para evitar que los focos locales se conviertan en epidemias incontrolables.
En el contexto mexicano, la situación ha escalado a medidas de control más estrictas. En el estado de Jalisco, las autoridades sanitarias han decretado el uso obligatorio de mascarillas en escuelas de la Zona Metropolitana de Guadalajara y otros seis municipios.
Quizás te interese leer: Casos de sarampión en Estados Unidos superan los 2 mil por primera vez en 30 años
Esta medida, vigente inicialmente por 30 días, busca frenar la propagación del virus en las aulas, convirtiendo a la entidad en la primera del país en retomar esta restricción ante el brote.

La Organización Panamericana de la Salud ha reiterado que la respuesta rápida y la búsqueda activa de casos sospechosos son vitales. El organismo continuará monitoreando la evolución del virus y brindando apoyo técnico a los países afectados para asegurar que los suministros de vacunas lleguen a las poblaciones más vulnerables y evitar un retroceso mayor en la salud del continente.
¿Qué es el sarampión?
Es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa causada por un virus de la familia de los paramixovirus, que se transmite principalmente a través de gotas de aire expulsadas al toser, estornudar o incluso hablar.
Se caracteriza por un periodo de incubación que desemboca en fiebre alta, tos, secreción nasal y conjuntivitis, seguidos por la aparición de las características manchas de Koplik (puntos blancos en la boca) y un exantema o sarpullido rojo que se extiende desde la cara hacia el resto del cuerpo.
A pesar de ser una enfermedad prevenible mediante la vacunación, el sarampión sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños a nivel mundial si no se trata a tiempo.
Sus complicaciones pueden ser severas, incluyendo neumonía, inflamación cerebral (encefalitis), ceguera y deshidratación grave. Debido a que el virus puede sobrevivir hasta dos horas en el aire o en superficies, su capacidad de propagación es tan elevada que una sola persona infectada puede contagiar, en promedio, a otras 12 a 18 personas en una población no inmunizada.









