Al menos siete países impulsan una resolución de condena contra la represión que ejecuta el gobierno del presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega, contra la población, lo que ha dejado según organismos de derechos humanos al menos 351 muertos.
La crisis humanitaria ha suscitado el interés del mundo. Varios países se han manifestado en los últimos días, condenando al régimen, al que la población pide un cambio de gobierno en las calles.
El tema es tan crucial para la OEA, formada por 34 países miembros, que es la tercera ocasión desde la semana pasada que la situación de Nicaragua es puesta en agenda, esta vez para votar sobre una resolución concreta.