El Santos de Brasil enfrenta una inesperada crisis interna tras la denuncia de Robinho Jr. por agresión contra su compañero Neymar, a tan solo horas de un enfrentamiento decisivo ante el Deportivo Recoleta de Paraguay por la Copa Sudamericana. El incidente, que tuvo lugar en el entrenamiento del domingo, no solo provocó la apertura de una investigación en el club paulista, sino que generó un clima tenso entre los jugadores, mientras la dirigencia busca evitar que la situación genere un descalabro futbolístico.
Según informó el medio Globo Esporte, el malestar entre los integrantes del plantel se hizo evidente tras conocerse que el hijo de la ex estrella Robinho, de 18 años, formalizó la acusación mediante una notificación extrajudicial, acción que algunos jugadores interpretaron como una violación de la tradicional norma del vestuario futbolístico: los conflictos internos deben resolverse sin exponerlos públicamente. El grupo de futbolistas del Santos considera que el “llevar el caso fuera del vestuario” mancha la imagen del joven delantero y de la institución.









