El escenario se convirtió anoche en una auténtica caldera de emociones gracias a una impecable producción de E3 Live HN, que trajo a la ciudad uno de los espectáculos más esperados del año. La jornada arrancó con la fuerza arrolladora de Miguel Mateos, quien tomó el control del micrófono para hacer retumbar el recinto a golpe de guitarras y clásicos inmortales como “Tirá para arriba” y “Obsesión”.
Sin dar tregua al descanso, el relevo de oro lo tomó Vilma Palma e Vampiros, desatando una fiesta descontrolada donde “La pachanga” y “Auto rojo” pusieron a miles de almas a cantar en un solo coro, logrando un lleno total inolvidable.
El despliegue técnico y la logística de primer nivel garantizados por E3 Live HN hicieron posible una transición perfecta entre la potencia rockera de Mateos y el ritmo festivo de la agrupación rosarina.
La complicidad con los asistentes escaló a niveles apoteósicos en un cierre electrizante que dejó a la multitud exhausta pero extasiada. Entre ovaciones ensordecedoras y el eco de himnos que marcaron a toda una generación, la velada confirmó que la pasión por los grandes íconos del rock y pop en español sigue más viva e incontrolable que nunca.









