Cuando un hombre armado entró en una escuela primaria de Uvalde, Texas, la semana pasada y comenzó a disparar, un estudiante dice que su maestra, herida por las balas, tuvo que enviar un mensaje de texto al 911 para pedir ayuda.
Daniel, de 9 años, junto a su madre, Briana Ruiz, dijo que, el atacante hizo varios disparos en su aula de la escuela primaria Robb después de no poder entrar. La puerta había sido cerrada con llave por su maestra, y las balas la alcanzaron a ella y a un compañero de clase.
Daniel se escondió “bajo una mesa junto a la pared”, y dijo que podía ver al atacante a través de la ventana de la puerta.
“Podía ver su cara desde donde estaba”, dijo. “Podía verle mirando a la gente delante de mí”.
Daniel pudo salir después por una ventana rota y se cortó la mano con unos cristales, dijo. Las dos personas heridas en su clase sobevivieron. Sin embargo, su prima, Ellie García, estaba en otra clase y fue una de los 19 niños y dos profesores que murieron en el tiroteo.








