Nepal desplegó este jueves helicópteros militares y privados para efectuar labores de rescate tras una riada que ha dejado al menos 160 muertos en el país asiático y en la vecina China, mientras las autoridades de ambos países buscan a centenares de desaparecidos en unas labores dificultadas por la meteorología.
«Los ciudadanos heridos y en peligro debido a las inundaciones del río Bhote Koshi en Rasuwa serán rescatados a partir del jueves por la mañana por helicópteros del Ejército nepalí y del sector privado», afirmó este jueves por la noche la oficina del primer ministro, Balendra Shah.
Por su parte, el portavoz de la Policía nepalí Abi Narayan Kafle, afirmó que las autoridades han desplegado cuatro drones para participar en las tareas de búsqueda y rescate en el distrito norteño de Rasuwa, golpeado especialmente por la riada, así como unos 3.300 efectivos en varios distritos afectados.
«De los 64 agentes de policía que prestan servicio en varios puestos policiales en Rasuwa, 32 han logrado establecer contacto, mientras que 28 siguen sin poder comunicarse hasta el momento», dijo Kafle.
En Nepal, el balance más reciente tras la riadas se situó en 157 los fallecidos. El último balance chino, difundido este jueves por CCTV, cifró en tres los muertos y en 558 los desaparecidos en territorio tibetano.









