En una contundente acción contra las estructuras del crimen organizado, el Ministerio Público, a través de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), en coordinación con la Policía Nacional de Honduras mediante la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) y la Oficina Policial de Investigaciones Financieras (OPIF), ejecutó este día la Operación Jaguar, una ofensiva interinstitucional destinada a debilitar el poder económico de la organización criminal conocida como “Los Domínguez”, presuntamente vinculada al narcotráfico y al delito de lavado de activos.
La operación desarrollada en los departamentos de Choluteca y Valle, representa un nuevo golpe a las economías ilícitas y evidencia el compromiso firme de las instituciones encargadas de la seguridad y la justicia en la lucha frontal contra la criminalidad organizada, mediante investigaciones especializadas que permiten afectar directamente el patrimonio obtenido de forma ilegal.
Como resultado de las diligencias autorizadas por los órganos jurisdiccionales competentes, fueron asegurados 228 bienes, valorados en más de 420 millones de lempiras, cuyo origen no guarda relación con la capacidad económica lícita de los investigados. Entre los bienes intervenidos figuran 113 bienes muebles, 14 bienes inmuebles, 20 sociedades mercantiles y 81 productos financieros, entre ellos cuentas bancarias, certificados de depósito y otros instrumentos utilizados presuntamente para administrar, ocultar y legitimar recursos provenientes de actividades ilícitas.
Durante varios meses de investigación, la ATIC, como órgano auxiliar especializado del Ministerio Público, desarrolló exhaustivos análisis patrimoniales, financieros y de inteligencia criminal que permitieron documentar el sofisticado esquema utilizado para el lavado de activos. Paralelamente, los fiscales de la FESCCO dirigieron la investigación penal, promovieron las acciones judiciales correspondientes y garantizaron la legalidad de todas las actuaciones y de la evidencia obtenida durante el proceso investigativo.
El éxito de la Operación Jaguar fue posible gracias al trabajo coordinado entre el Ministerio Público y la Policía Nacional, integrando capacidades operativas, investigativas y de inteligencia de diversas dependencias, entre ellas la Unidad de Inteligencia Patrimonial (UIP), la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales (DNFE) y la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF). Esta articulación permitió ejecutar de manera simultánea allanamientos, aseguramientos y otras diligencias en distintos sectores del país.









