La victoria número 100 de Rafael Nadal en Roland Garros quedará marcada para la historia del torneo y del tenis. El triunfo ante Novak Djokovic por 6-0, 6-2 y 7-5 supone su 13º título en París y el 20º Grand Slam con el que caza a Roger Federer.
Arrodillado sobre su tierra, con la raqueta entre las piernas y cara de felicidad, Nadal sonreía feliz como un niño, por un éxito que, difícilmente, pueda volver a verse en esta centenaria central Philippe Chatrier que conserva desde 1928 ‘L’Esperit du tennis’, dicen los franceses. Si hay alguien que lleva ese espíritu especial en su corazón se llama Nadal.
El rey de la tierra
A Djokovic solo le quedó felicitarle y reconocer lo que todo el mundo sabe desde hace 15 años. “Lo que haces es increíble. Eres el rey de la tierra y lo he experimentado en mi propia piel. No estoy satisfecho de como he jugado, pero he jugado contra el mejor”, asumió con humildad Djokovic en la entrega de trofeos.








