Honduras contabiliza unas 110 mujeres asesinadas de forma violenta en lo que va del 2026. El número es alarmante y la sangre sigue corriendo. No obstante, para la Secretaría de Seguridad algunas féminas podrían estar ligadas a estructuras criminales.
El ministro de Seguridad, Gerzon Velásquez, aclaró que las cifras de femicidios en el país son relativas y dependen estrictamente de los resultados de la investigación penal para diferenciar los crímenes de género de la violencia común.
Velásquez dijo que las estadísticas actuales agrupan de forma global las muertes violentas de mujeres sin determinar el móvil específico de forma inmediata.
Además, la clasificación legal correcta del delito requiere un análisis riguroso para constatar si el suceso ocurrió por el simple hecho de discriminación o violencia doméstica.
“Yo quiero informar que no son femicidios necesariamente, son muerte violenta de mujeres. Lo que pasa es que se mete en un solo número, lamentablemente”, declaró.
El ministro defendió que la unidad especializada encargada del seguimiento a estas muertes está entre las más efectivas pese a enfrentar condicionantes asociadas a patrones culturales.
Según datos de la Secretaría de Seguridad, en los últimos tres meses de la presente administración las fuerzas del orden registraron la detención de cerca de 400 mujeres vinculadas a actividades ilícitas.
“Cuando se levanta el cadáver de una mujer, la presunción es que es un femicidio, la presunción inicial, y hasta después de que se hacen muchas diligencias de investigación, se puede determinar que efectivamente pudo haber sido femicidio, o que necesariamente estaba vinculado con una estructura criminal, y esta era una extorsionadora, o una persona utilizada por las pandillas para cobrar la extorsión, o porque vendía drogas. Entonces, no es como de inmediato”, aclaró.









