La Fundación Hondureña para el Niño Quemado (Fundaniquem) informó que más de 450 menores han recibido atención médica en lo que va del año por distintos tipos de quemaduras.
Entre los casos recientes, se destacó el de un niño de seis años de Intibucá que sufrió lesiones graves tras encenderse accidentalmente 55 chifladores, resultando afectadas su pierna y genitales; permaneció 15 días hospitalizado y fue intervenido quirúrgicamente en diez ocasiones antes de ser dado de alta.
Omar Mejía, presidente de Fundaniquem, resaltó que la atención de este caso tuvo un costo aproximado de un millón de lempiras y reiteró el llamado al uso responsable de la pólvora, especialmente durante la temporada navideña. La fundación insistió en que la prevención es clave para reducir quemaduras en menores y urgió a padres y adultos a extremar medidas de cuidado, destacando además la importancia de la ordenanza municipal que prohíbe el uso de estos artefactos por niños.









