“Me voy tranquilo, con la conciencia limpia y la frente en alto”, expresó el magistrado suspendido del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Mario Morazán al retirarse del Congreso Nacional, luego de comparecer ante los 128 diputados en una sesión marcada por cuestionamientos y tensión política.
El funcionario defendió su actuación durante todo el proceso, asegurando que respondió a cada una de las interrogantes planteadas y que no tiene nada que ocultar. Reiteró que su gestión se ha apegado a la ley y a los principios de transparencia.
Tras su salida, el ambiente en el Legislativo continuó cargado, reflejando la división de posturas entre los distintos sectores políticos sobre el caso y las declaraciones ofrecidas durante la comparecencia.









