La defensora de los derechos de las mujeres, Cristina Alvarado, expresó su preocupación por la persistencia de los embarazos en adolescentes en Honduras, una problemática que, según indicó, supera los mil casos anuales y mantiene al país entre los más afectados de la región.
Alvarado señaló que gran parte de estos embarazos están vinculados a situaciones de violencia sexual que ocurren dentro del entorno familiar. En ese sentido, sostuvo que muchas niñas y adolescentes enfrentan condiciones de vulnerabilidad debido a la falta de mecanismos efectivos de prevención y protección.
La activista lamentó especialmente los casos registrados en niñas de entre 9 y 14 años, al considerar que reflejan una realidad alarmante para la niñez hondureña. Asimismo, atribuyó la situación a la ausencia de una educación sexual integral que permita a menores y familias identificar riesgos y actuar oportunamente.
De acuerdo con datos citados por la defensora, los requerimientos fiscales del Ministerio Público muestran que alrededor del 75 % de los agresores sexuales forman parte del círculo cercano de las víctimas, incluyendo familiares y personas de confianza que conviven con ellas en el hogar.
Ante este panorama, Alvarado insistió en la necesidad de fortalecer la educación sexual basada en evidencia científica y derechos humanos. Además, advirtió que el acoso sexual también se presenta en espacios educativos y comunitarios, por lo que consideró fundamental promover información y herramientas que contribuyan a la protección de niños, niñas y adolescentes.









