Una marea humana inundó las calles de Ahvaz y de Mashhad este domingo en el primero de los tres días de homenaje nacional al general iraní Qasem Soleimani, quien murió el viernes en un ataque estadounidense en Irak.
Por la tarde, un convoy funerario que transportaba en cinco féretros los restos del general y de otras víctimas del ataque estadounidense, se abrió paso lentamente entre una verdadera marea humana en Mashhad (noreste de Irán), segunda urbe de Irán y ciudad santa chiita.
En imágenes transmitidas por la televisión estatal, se veía a hombres devolver desde el camión de cabecera las kufiyyas (pañuelo palestino), camisas u otras prendas que les lanzaba la multitud, después de haberlas pasado por el ataúd para atraer la protección de los “mártires” a aquellos que las vistan.








