La preocupante escasez de agua que esta viviendo la capital a llevado a que se hagan enormes filas de camiones cisterna en los pozos de agua, ya qué esperan cargar sus tanques por mucho tiempo, para abastecer a miles de familias en barrios y colonias de la capital.
La situación es crítica tanto para los distribuidores como para la ciudadanía. Varios conductores aseguraron que llevan entre dos y tres horas varados esperando su turno para abastecerse, denunciando además que las autoridades les han limitado la venta a únicamente dos viajes o “vueltas” de distribución por día, lo que dificulta cubrir la alta demanda de la población.
Esta crisis hídrica se agudiza en Tegucigalpa y Comayagüela debido a los severos racionamientos de agua potable aplicados por las autoridades, los cuales obligan a la ciudadanía a recibir el servicio a través de la red de tuberías apenas cada nueve días. Esta prolongada espera empuja a cientos de hogares a depender de la compra de agua en cisternas para suplir sus necesidades básicas diarias.









