La tormenta tropical Eta ha tocado tierra en Florida durante la madrugada de este lunes, después de atravesar Cuba y tras asolar México y Centroamérica, donde ha dejado al menos un centenar de muertos y 200 desaparecidos, además de un paisaje de destrucción con daños aún incalculables.
El sur del Estado estadounidense sufría la noche del domingo ya los efectos de Eta, con inundaciones y unas 35.000 personas sin electricidad. Se prevé que la situación empeore con el paso de las horas y que la tormenta tropical se transforme en huracán de categoría 1 en torno al mediodía (hora local, seis horas más en la España peninsular). Según informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE UU, Eta dejará “lluvias fuertes e inundaciones repentinas” que podrían poner en peligro la vida de los residentes, que padecerán además los efectos de los fuertes vientos y las marejadas. Las autoridades locales han cerrado playas, puertos, transporte público y centros de pruebas de covid, además de instar a los ciudadanos a mantenerse en casa.
Eta llega a EE UU tras atravesar Cuba, donde ocasionó importantes inundaciones y obligó a 74.000 personas a ser evacuadas a lugares seguros, 8.000 de ellas a albergues dispuestos por las autoridades. La isla seguirá este lunes bajo los efectos de las intensas lluvias, al igual que partes de Jamaica y las Bahamas, indicó el NHC. Una reunión extraordinaria del Gobierno, encabezada por el presidente Miguel Díaz-Canel, concluyó que no se habían comunicado “pérdidas de vidas ni afectaciones significativas en viviendas”, informó el telediario estatal.
Eta golpeó el martes pasado Nicaragua como un potente huracán de categoría 4 y se fue debilitando al tocar tierra a depresión tropical, pero provocó lluvias torrenciales que han dejado al menos en torno a un centenar de muertos y cerca de 200 desaparecidos en México y Centroamérica, según el último balance recogido por Efe. El país más afectado ha sido Guatemala, donde hay al menos 25 muertos y unas 150 personas desaparecidas. Socorristas y militares buscaban el fin de semana los cuerpos de los habitantes de una aldea indígena en el norte del país que quedó bajo el lodo tras un deslave.
En Honduras, las autoridades informaron el domingo del fallecimiento de al menos 26 personas y otras seis desaparecidas por los desprendimientos de tierra. Según la prensa local, Eta ha dejado a 65.900 personas incomunicadas en 68 regiones y otras 27.000 evacuadas. Hay además un centenar de carreteras afectadas y una veintena de puentes destruidos.cortesíaelpaís.com








