La final de la Copa del Rey entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad se disputará este sábado en el estadio de La Cartuja, en Sevilla, a la 1:00 de la tarde hora de Honduras, en un duelo que reedita un cruce histórico en una definición copera 39 años después del enfrentamiento de 1987 en Zaragoza, donde el conjunto donostiarra se impuso en la tanda de penales.
El Atlético de Madrid llega con la intención de conquistar un nuevo título en esta competición, donde ha sido campeón en múltiples ocasiones y suma alrededor de una decena de Copas del Rey en su palmarés. El equipo de Diego Simeone accedió a la final tras superar un exigente camino, incluida una eliminatoria de alto impacto frente al FC Barcelona, lo que reforzó su confianza de cara a esta instancia decisiva.
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La Real Sociedad, por su parte, busca volver a levantar el trofeo y reafirmar su crecimiento en el fútbol español en los últimos años, tras su título conquistado en la temporada 2019-2020. El conjunto dirigido por Imanol Alguacil ha mostrado un rendimiento sólido durante el torneo, combinando orden táctico y capacidad ofensiva en fases clave del certamen.
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El encuentro tendrá como árbitro principal a Ricardo de Burgos Bengoetxea, colegiado internacional de la Primera División española, acompañado en el VAR por Pablo González Fuertes, designación habitual en partidos de alta exigencia competitiva en el fútbol español.
La Cartuja, con capacidad superior a los 60 mil espectadores, volverá a ser el escenario de una final copera, consolidándose como sede recurrente del torneo en los últimos años. El recinto sevillano ya ha albergado varias finales recientes, convirtiéndose en un punto neutral de referencia para este tipo de encuentros.

El antecedente entre ambos en una final de Copa sigue siendo recordado por los aficionados, especialmente por la definición desde el punto penal en 1987, cuando la Real Sociedad logró imponerse en un duelo muy cerrado disputado en La Romareda.
En esta ocasión, el Atlético de Madrid buscará imponer su experiencia en finales y su estructura defensiva característica, mientras que la Real Sociedad intentará apoyarse en su estilo de posesión y dinamismo ofensivo para marcar diferencias.
El ambiente previo al partido refleja gran expectativa tanto en Madrid como en San Sebastián, con desplazamiento masivo de aficionados hacia Sevilla y un interés mediático elevado por tratarse de dos equipos con presente competitivo en La Liga.

El partido también representa un choque de estilos entre la intensidad y presión alta del conjunto rojiblanco y la propuesta de circulación rápida y movilidad del equipo vasco, lo que anticipa un duelo táctico de alto nivel.
La final se jugará bajo un contexto de máxima exigencia, donde los detalles suelen ser determinantes, especialmente en partidos únicos donde no hay margen de error ni segundas oportunidades.
Con todo preparado en La Cartuja, Atlético de Madrid y Real Sociedad buscarán añadir un nuevo capítulo a su historia en la Copa del Rey, en una noche que definirá al nuevo campeón del fútbol español.
El camino del Atlético rumbo a la Gran Final de la Copa del Rey
El Atlético de Madrid inició su participación en la Copa del Rey desde los dieciseisavos de final, enfrentando al Atlético Baleares en un duelo más exigente de lo esperado. El equipo de Diego Simeone logró imponerse 3-2, con goles que reflejaron la capacidad de reacción del conjunto rojiblanco en un partido donde tuvo que remontar situaciones adversas para avanzar de ronda.
En los octavos de final, el conjunto colchonero visitó al Deportivo de La Coruña, donde consiguió una victoria ajustada por 1-0. El único gol del partido fue obra de Antoine Griezmann, en un encuentro cerrado donde el Atlético supo sostener la ventaja con orden defensivo y control del ritmo en la segunda mitad.
Ya en cuartos de final, el Atlético firmó una de sus actuaciones más contundentes del torneo al golear 5-0 al Real Betis en el Benito Villamarín. En ese compromiso marcaron Giuliano Simeone, Dávid Hancko, Thiago Almada, Ademola Lookman y Antoine Griezmann, mostrando un ataque muy repartido y una superioridad clara desde los primeros minutos.

El gran golpe de autoridad llegó en semifinales frente al FC Barcelona, donde el Atlético resolvió la ida con un contundente 4-0 en el Metropolitano. Los goles fueron de Eric García en propia puerta, Griezmann, Lookman y Julián Álvarez, en un partido donde el equipo madrileño fue ampliamente superior en intensidad y eficacia ofensiva.
En la vuelta disputada en el Camp Nou, el Atlético cayó 3-0, pero el marcador global de 4-3 le permitió avanzar a la final. El equipo sufrió en el trámite, pero logró sostener la ventaja conseguida en casa para sellar su clasificación.

En total, el Atlético ha mostrado una producción ofensiva alta en el torneo, con más de diez goles anotados en su recorrido. Antoine Griezmann ha sido el máximo referente ofensivo del equipo en la competición, con participación directa en varias anotaciones clave.
Julián Álvarez también ha tenido peso en momentos determinantes, aportando goles en la semifinal y consolidándose como pieza importante en el esquema de Simeone en esta edición copera.
Otros jugadores como Ademola Lookman y Giuliano Simeone han sido fundamentales para darle profundidad al ataque, especialmente en partidos donde el equipo necesitó variantes ofensivas para romper defensas cerradas.
En defensa, el Atlético ha tenido momentos de solidez, especialmente en la ida de semifinales, donde logró mantener su arco en cero ante un Barcelona que no encontró espacios ni fluidez.
La Real Sociedad busca el título de la Copa del Rey
La Real Sociedad llegó a la final de la Copa del Rey tras una campaña sólida, marcada por regularidad, partidos cerrados y una defensa muy eficaz en fases decisivas. El equipo de San Sebastián comenzó su camino en las primeras rondas ante rivales de menor categoría, donde fue avanzando sin mayores sobresaltos y rotando su plantilla para administrar esfuerzos.
En su debut copero, el conjunto dirigido por Imanol Alguacil goleó 3-0 a la SD Negreira, con una actuación destacada de Arsen Zakharyan y Beñat Turrientes, quienes marcaron diferencia en un partido de dominio total. Ese primer paso marcó el tono de un equipo que mostró desde el inicio ambición en el torneo.
En la siguiente fase, la Real Sociedad venció 2-0 al Reddis, en un encuentro donde Mikel Goti abrió el marcador y Umar Sadiq cerró el resultado en los minutos finales. Fue un duelo controlado, con posesión dominante y pocas concesiones defensivas.

En los dieciseisavos de final, el equipo donostiarra superó al Eldense por 2-1 en un partido más exigente. Luka Sucic y Pablo Marín anotaron los goles de la victoria, en un encuentro donde la Real tuvo que trabajar más de lo esperado para avanzar.
El gran reto llegó en octavos de final ante Osasuna, en una eliminatoria muy cerrada que terminó 2-2 en el tiempo reglamentario y se resolvió en penales con victoria 4-3 para la Real Sociedad. Mikel Oyarzabal volvió a ser clave con su capacidad de liderazgo en partidos de alta presión.
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En cuartos de final, el conjunto txuri-urdin derrotó al Deportivo Alavés por 3-2 en un partido intenso. Mikel Oyarzabal abrió el marcador, mientras que Gonçalo Guedes y Orri Óskarsson fueron determinantes para cerrar la clasificación en un duelo donde la Real mostró pegada ofensiva.

La semifinal representó el punto más alto del recorrido, enfrentando al Athletic Club en una eliminatoria de máxima rivalidad. La Real Sociedad ganó 1-0 en la ida con gol de Beñat Turrientes y repitió el resultado en la vuelta con tanto de Mikel Oyarzabal, cerrando un global de 2-0 que reflejó su solidez defensiva.
En esta edición de la Copa del Rey, la Real Sociedad ha mostrado una distribución equilibrada de goles, con Mikel Oyarzabal como referencia ofensiva principal, sumando goles clave en fases decisivas, especialmente en cuartos y semifinales.
Beñat Turrientes ha sido otra de las revelaciones del torneo, aportando goles importantes desde el mediocampo, incluyendo anotaciones en semifinales que terminaron siendo determinantes para la clasificación a la final.
En total, el equipo ha mantenido una defensa firme, recibiendo pocos goles en todo el torneo, y mostrando una estructura táctica compacta que ha sido clave en eliminatorias cerradas, especialmente en la tanda de penales ante Osasuna.
Con este recorrido, la Real Sociedad llega a la final con una mezcla de experiencia, orden táctico y eficacia en momentos clave, respaldada por una campaña donde ha eliminado a rivales históricos como el Athletic Club y ha demostrado capacidad para competir en escenarios de alta presión.









