Emiliano Martínez no pudo estar bajo los tres palos en el amistoso que la selección argentina le ganó 2 a 0 a Honduras este sábado en el estadio Kyle Field, pero encontró la manera de no quedarse al margen: el Dibu se instaló entre los reporteros gráficos acreditados, pidió prestada una cámara profesional y se dedicó a registrar el partido desde el borde del campo.
La imagen del arquero marplatense de 33 años sentado junto a los fotógrafos se viralizó con rapidez en redes sociales. El motivo de su ausencia en el arco es una fractura en el dedo anular de la mano derecha que lo dejó fuera de estos compromisos previos al Mundial 2026. Pese a la inmovilización, Martínez se acercó al fotógrafo David Saldívar, le pidió el equipo con lente de distancia larga y empezó a disparar.
La secuencia no terminó con la devolución de la cámara. Antes de retirarse al sector donde siguió el resto del partido, el arquero le dejó su firma con una carita feliz al fotógrafo, un gesto que Saldívar publicó luego en su cuenta de Instagram. Fiel a su carácter, Martínez tampoco se contuvo en la zona mixta tras el pitazo final: cuando el arquero Santiago Beltrán —debutante de 21 años en el equipo mayor— atendía a los medios, pasó por detrás y gritó “¡Vamos, papá!”, antes de señalar su apellido a los periodistas que intentaban detenerlo. Su actitud buscó respaldar al juvenil de River Plate, que irrumpió en la élite con gran nivel en esta temporada ante los problemas físicos de Franco Armani. Hoy está afuera de la lista de 26 nombres para el Mundial, pero Lionel Scaloni ya lo proyecta para el futuro.









