La Guardia Costera de Estados Unidos anunció este viernes que a principios de septiembre interceptó en el Caribe un buque que supuestamente transportaba combustible a Cuba.
La operación se enmarca en el endurecido embargo petrolero al que Washington somete a la isla desde que el Gobierno de Donald Trump capturó en enero a Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, hasta entonces principal auspiciador energético de La Habana.
El buque, el Grace, se dirigía aparentemente a Cuba con combustible en los taques de lastre y en una serie de contenedores, explicó la Guardia Costera estadounidense, que acusa al navío de emplear «tácticas habituales de la llamada ‘flota en la sombra’» que suministra hidrocarburos a la isla.
Tras el abordaje, los guardacostas estadounidenses escoltaron al Grace hasta el puerto de Progreso, en el estado mexicano de Yucatán, donde la Marina mexicana confirmó que la embarcación transportaba combustible.
En el operativo participaron dos navíos, un avión de vigilancia marítima HC-144 y un equipo táctico de la Guardia Costera, según detalla el comunicado.









