Las emisiones de carbono por el uso de combustibles fósiles alcanzaron un récord el año pasado ante el crecimiento de la demanda de energía a su ritmo más rápido en diez años. Esto refleja un aumento del consumo de petróleo en Estados Unidos y más uso de carbón en China e India.
Estas conclusiones de la Agencia Internacional de Energía son un revés a los esfuerzos por controlar la contaminación, a la que se atribuye el calentamiento mundial, tres años después del histórico acuerdo en París en el que las naciones se comprometieron a reducir las emisiones.
Las cifras mostraron que el gas natural se está convirtiendo en el combustible preferido por fábricas y servicios públicos, mientras que el ritmo de instalación de formas de energía renovables se está retrasando. El informe también puso de relieve la fortaleza de la expansión económica mundial el año pasado, con incrementos en el consumo de electricidad, especialmente en Estados Unidos.
“Hemos visto un crecimiento espectacular de la economía en Estados Unidos”, dijo Fatih Birol, director ejecutivo de la institución con sede en París que asesora a las naciones sobre política energética. “Hemos visto la puesta en marcha de varios proyectos petroquímicos nuevos”.
Mayor crecimiento de la demanda de energía en 10 años
La demanda de energía creció un 2,3 por ciento el año pasado, el mayor porcentaje en diez años, según la AIE. La agencia mostró un récord de emisiones de carbono de 33 gigatoneladas, un 1,7 por ciento más que el año anterior. La demanda mundial de electricidad aumentó un 4 por ciento y fue responsable de la mitad del crecimiento de la demanda energética general.
La demanda mundial de carbón creció por segundo año consecutivo en 2018, impulsada por el apetito de Asia por este combustible fósil más contaminante. A pesar de que la cuota del carbón en la mezcla energética mundial disminuyó, sigue siendo la mayor fuente de electricidad del mundo. El uso de gas natural aumentó un 4,6 por ciento, su crecimiento más rápido desde 2010.
Estados Unidos aumentó el uso de petróleo en 540.000 barriles al día, una quinta parte más que China, a pesar de que la nación asiática tiene cuatro veces más población y se está moviendo hacia un modelo de uso de petróleo menos intensivo para mejorar la calidad del aire urbano.
“La demanda europea de petróleo se mantuvo estancada por la desaceleración de la actividad económica y el aumento de los precios”, dijo la AIE en su informe. “Alemania experimentó un importante descenso en la demanda de petróleo”, con una reducción del 5,4 por ciento en 2018.
Frenazo a la eficiencia energética
El ritmo de las mejoras en la eficiencia energética disminuyó, y el crecimiento de las energías renovables no se mantuvo al nivel de la demanda de electricidad.
La emisión mundial de gases de efecto invernadero procedentes de fuentes relacionadas con la energía aumentó a un récord conforme la demanda energética saltó a su ritmo más rápido en diez años.
“El crecimiento de las energías renovables no va a la par de la electrificación de nuestra sociedad”, dijo Birol en una conferencia con reporteros. “Necesitamos ver más apoyo para las energías renovables”.
Las emisiones mundiales relacionadas con la energía alcanzaron un máximo histórico en 2018 de 33.000 millones de toneladas de dióxido de carbono, una tasa de crecimiento del 1,7 por ciento, lo que representa el aumento más rápido desde 2013. Las centrales eléctricas de carbón, que se están cerrando en toda Europa occidental, fueron el mayor contribuyente al crecimiento de las emisiones, y representan el 30 por ciento del aumento, dijo la AIE.








