Las fuertes lluvias que azotan la zona norte del país han provocado inundaciones en varias comunidades, dejando a numerosas familias damnificadas y con pérdidas materiales. Viviendas, calles y accesos principales resultan afectados por el desbordamiento de ríos y quebradas.
Autoridades locales y cuerpos de emergencia realizan evaluaciones para determinar la magnitud de los daños y coordinar la atención inmediata a los afectados. Varias familias han sido trasladadas a refugios temporales mientras se garantiza su seguridad.
Vecinos y voluntarios se han sumado a las labores de apoyo, ayudando a trasladar enseres y alimentos, mientras las autoridades instan a la población a extremar precauciones ante posibles crecidas adicionales y nuevas precipitaciones.









