Por César Girón
El deporte del motor es sinónimo de velocidad. Sin este condimento, el deporte pierde su esencia. La nueva Fórmula 1 pondrá a los pilotos en control del uso del acelerador, reveló el francés Esteban Ocon en un exigente test privado en Barcelona la semana pasada, donde diez de los once equipos comenzaron a sacar conclusiones sobre la nueva era.
Como dijo el piloto de Haas a L’Equipe, “es un placer conducir el coche, especialmente en las curvas rápidas. Es más ligero, más maniobrable y acelera más rápido que antes. Sin duda, va por buen camino. Llegué a 350 km/h con la parte superior de mi cuerpo, algo que nunca me había pasado. La sensación de velocidad es increíble; Nunca había experimentado algo así.”
A pesar de su entusiasmo por el progreso técnico, Ocon expresó reservas sobre la aerodinámica activa de los nuevos coches (alerones delanteros y traseros móviles) y su efecto sobre el rendimiento. El francés admitió: “No quiero sacar conclusiones precipitadas porque aún no está todo decidido, pero la primera impresión es que será difícil progresar.
Esta es sólo mi primera valoración, pero espero que mejore.
En el primer día de pruebas, el equipo Haas completó 390 vueltas en tres días, finalizando tercero sólo por detrás de Mercedes y Ferrari. Ocon explicó que “todo se decidió en el último minuto, el sábado por la noche en Fiorano. Estaba seguro de que no llegaríamos a tiempo, pero al final el coche estuvo listo a las 9 horas del lunes y pude dar 150 vueltas ese día”.
El piloto francés también destacó la confiabilidad del motor Ferrari utilizado en los autos de su equipo: “El motor (Ferrari) era confiable, que era lo más importante, y el auto también. Pudimos dar muchas vueltas; fue una prueba muy positiva para nosotros”.

Este año desapareció el DRS, que era el sistema que permitía que el alerón trasero se moviera para una mejor entrada de aire y que el auto detrás ganara velocidad para manejar los adelantamientos. Ahora los pilotos tendrán un extra de energía, ya que el motor eléctrico aportará el 50 por ciento de la potencia y la otra mitad de combustión. El proceso de adaptación para la nueva generación de vehículos destacó por la diferencia tecnológica respecto al pasado. Okon explicó que la distribución de energía ha cambiado significativamente: “La mitad de la potencia proviene del motor de combustión interna y la otra mitad del motor eléctrico, mientras que el año pasado era más bien 85/15. Como la batería no dura todo el circuito, hay que controlar el acelerador y quitar el pie del acelerador para cargarlo antes de frenar”. Sobre este tema, Okon amplió que “en las vueltas de clasificación hay que pilotar Lift & Coast. Es la forma más rápida de pilotar”. Lift & Coast es una técnica económica en la que el conductor levanta el pie del acelerador (levantado) unos metros antes de la zona de frenado y permite que el coche ruede después de la inercia (inercia) sin tocar inmediatamente el freno. Un detalle más de la nueva Fórmula 1, que crea nuevos retos para los protagonistas.
Para el piloto francés, esta exigencia añade una complejidad estratégica inusual: “Es muy diferente de todo lo que hemos aprendido desde nuestros días en el karting, pero sigue siendo un coche de F1”.
Sobre la competitividad de la categoría para esta temporada, Ocon afirmó que es demasiado pronto para predecir las posiciones, aunque destacó que “Mercedes fue muy rápido en todas las pruebas, Ferrari también estuvo bien posicionado, Red Bull estuvo bien, McLaren está en la pelea”. Añadió que esperaba una batalla reñida entre Racing Bull, Alpine y Haas en la parte media y baja, y concluyó: “Por el momento, Audi y Cadillac están un poco más lejos, pero es demasiado pronto para saberlo. Ya veremos en Bahrein”.









