A criterio del abogado Enrique Ortez Sequeira, “los Maquiavelo de la política” han comenzado a mover los hilos para sacar provecho personal en el marco del proceso de elección de los nuevos magistrados a la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
“Atentos pues se va a querer repetir lo que recientemente sucedió en la elección del Congreso”, advirtió el exdirectivo del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal (CCEPL).
Ortez Sequeira ahondó que, el narcotráfico tendría la fuerte intención de meter las manos en la elección de los magistrados del Supremo hondureño.
“Honduras está viviendo un momento sumamente difícil y hasta único en la vida política, social y económica tras doce años de un gobierno en el que se destruyó la institucionalidad”, acotó.
Explicó que las instituciones políticas ya no serían un instrumento que representan el poder, sino por el contrario, son sólo un canal a través del cual se llega al poder.
“El poder no está en los partidos políticos, está fuera de ellos y esas fuerzas siguen moviendo sus tentáculos, sobre todo, después de que se descabezó a quien coordinaba esas fuerzas, mismas que mantuvieron un Estado paralelo”, expresó.
“Aquí se han tocado intereses muy grandes de tipo económico y esas fuerzas poderosas que no significa que son partidos políticos, sino intereses afines para aprovechar el Estado, están funcionando”, agregó.
ZARPAZO
Ortez Sequeira es de la opinión que esos movimientos “oscuros” ya perdieron el Ejecutivo con el triunfo de Xiomara Castro el pasado 28 de noviembre y que ahora sólo tendrían dos poderes del Estado a los cuales buscan dar un “zarpazo”.
Detalló que en principio se intentó hacer con el Legislativo tratando de desbalancear a quienes habían logrado el poder.
El profesional del derecho es del criterio que ahora se busca como objetivo la CSJ la cual podría dirimir el tema de la cuestionada legalidad en la junta directiva del Congreso.
A su juicio, el gobierno de Libre no podrá arrancar hasta que se conforme ese poder del Estado que podría permitir definir con claridad el rumbo de la legalidad de la nación centroamericana.
“Hay situaciones que se estarían ‘cocinando´ desde afuera de los partidos políticos. Honduras fue catalogada como un narcoestado y un narco organización no se bota de la noche a la mañana”, dijo.
Ortez apuntó que Xiomara Castro desde que asumió las riendas del Poder se ha dedicado a intentar desamarrar nudos, mismos que fueron creados para que ella no pueda gobernar.
“A mi juicio, el talón de Aquiles de lo que va a ser la estabilidad política del país, pasa por la definición de la Corte Suprema de Justicia”, apuntó el profesional del derecho.
En ese sentido cree que Luis Redondo podría ser “descabezado” o “destronado” si se pierde la CSJ en Honduras, pues se acentuaría el cuestionamiento de legalidad en el Legislativo y podrían seguir por 7 años más los actores mal intencionados de la “democracia”.
“Los nacionalista y específicamente los juan orlandistas son los más beneficiados en este tema perdieron la cabeza, pero tienen los brazos y cuerpo intacto”, declaró.
Ortez no descarta que una parte del nacionalismo esté metido en la jugada con los sectores antes en mención y no tiene la menor duda que el narcotráfico esté introduciendo sus tentáculos en lo que podría ser la elección de la nueva Corte.








