Con el objetivo de fortalecer el sistema penitenciario nacional y mejorar las condiciones de alojamiento de la población privada de libertad, las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP) inauguraron este jueves dos nuevos módulos en el Centro Penitenciario Nacional de Támara, infraestructura que permitirá albergar a 1,440 personas y contribuirá significativamente a reducir los niveles de hacinamiento en el principal recinto del país.
Durante el acto inaugural, las autoridades destacaron que la construcción forma parte de las acciones impulsadas dentro del Plan Estratégico desarrollado desde Casa de Gobierno y de las líneas contempladas en la Política Pública Penitenciaria (PPP), enfocadas en el descongestionamiento de los centros penitenciarios, el fortalecimiento de un control humanizado y la promoción de procesos reales de rehabilitación y reinserción social.
Los nuevos módulos fueron diseñados bajo estándares internacionales, orientados a mejorar las condiciones de habitabilidad y garantizar espacios más dignos para la población penitenciaria. La obra cuenta con sistemas de ventilación adecuados, sanitarios modernos, duchas y techos recubiertos con material especial para disminuir las altas temperaturas que caracterizan la zona.
Asimismo, las instalaciones disponen de áreas recreativas y de convivencia, entre ellas una cancha polideportiva destinada al desarrollo de actividades físicas y recreativas para los internos, consideradas fundamentales dentro de los procesos de rehabilitación integral.
Uno de los espacios más destacados de la nueva infraestructura es la moderna cocina industrial, equipada completamente con acero inoxidable y diseñada para cumplir con estándares de higiene y seguridad alimentaria. Esta área incluye un cuarto frío para el almacenamiento adecuado de carnes y verduras, además de zonas especiales para resguardar granos básicos y otros alimentos.
Los módulos también cuentan con pilas y cisternas para garantizar el abastecimiento permanente de agua potable, así como cabinas telefónicas destinadas a facilitar la comunicación de las personas privadas de libertad con sus familiares, contribuyendo al respeto de sus derechos fundamentales y al fortalecimiento de los vínculos familiares.
Las autoridades del INP señalaron que este proyecto representa un avance importante en la modernización del sistema penitenciario hondureño y responde a la necesidad urgente de crear espacios más seguros, ordenados y adecuados tanto para los internos como para el personal penitenciario.
En la ceremonia de inauguración participaron el secretario de Gobernación, Jorge Rubén Godoy; representantes de los Juzgados de Ejecución; miembros del Comisionado para la Defensa de los Derechos Humanos (CODEH); organismos defensores de derechos humanos; representantes de Fundación Solidaridad y otras instituciones vinculadas al sector justicia y derechos humanos.
Como parte de los actos protocolarios, el padre Carlos Martínez realizó la bendición de las nuevas instalaciones y elevó una oración por la paz y la convivencia dentro del centro penitenciario. “Que Dios ahuyente toda maldad, violencia y que siempre reine la paz”, expresó el sacerdote durante la ceremonia religiosa.









