Con el compromiso de repatriar el cuerpo del militar que falleció debido a las quemaduras recibidas, las Fuerzas Armadas de Honduras, a través de la Fuerza Aérea de Honduras, inició el proceso de retorno del cuerpo del maestre III de la Fuerza Naval de Honduras, Olvin López Sánchez desde México.
Las complicaciones renales y respiratorias que sufrió le causaron la muerte al maestre III de la Fuerza Naval de Honduras, Olvin Roberto López Sánchez, quien resultó quemado en una explosión en un buque en Puerto Cortés.
López Sánchez pereció el pasado miércoles 29 de marzo en horas de la madrugada en el Hospital Central Militar de Ciudad de México donde también fallecieron los otros dos efectivos navales que, al igual que el maestre III, salieron quemados en la explosión.
La conflagración ocurrió la noche del jueves 16 de marzo y los tres militares fueron trasladados de emergencia en primera instancia al Hospital Militar del Norte en San Pedro Sula por la gravedad de las quemaduras que sufrieron en un 90 por ciento de su cuerpo.
Esa misma noche el maestre III Olvin Roberto López Sánchez y sus compañeros el teniente de fragata Josué Romero Anariba y el comando III Wilmer Muñoz Banegas fueron llevados vía aérea a Tegucigalpa y los internaron en la sala de quemados del Hospital Escuela.
En su afán de salvarles la vida las autoridades de la Secretaría de Defensa de Honduras coordinaron con sus homólogas de México para trasladar a los tres efectivos al Hospital Central Militar de México. El domingo 19 de marzo fueron llevados al hospital mexicano Wilmer Muñoz Banegas y el maestre III López Sánchez. Un día después fue llevado a ese mismo hospital el teniente de fragata Josué Romero Anariba.
El miércoles 22 de marzo se registró el deceso del comando III Wilmer Muñoz Banegas (de 32 años) y dos días después murió el teniente Josué Romero Anariba (de 34 años).








