En el Real Madrid confían en que el PSG acepte traspasarle viendo que no renueva y que el 1 de septiembre quedarán cuatro meses para firmarle gratis, como Alaba.
A pesar de que algunos medios se encargaron de darle un toque sensacionalista con un dramatismo ficticio, las palabras de Mbappé diciendo que “mi mayor sueño es ganar la Champions con el PSG” que aparecieron el miércoles no supusieron el menor contratiempo en el Real Madrid.
Esas declaraciones se habían realizado en mayo, en una charla desenfadada entre Neymar y Mbappé grabada para la revista oficial del PSG. Tras responder entre risas a su compañero especulando con la posibilidad de ganar un segundo Mundial con Francia, Kylian se vio forzado a contestar con lo mismo que le había preguntado él antes a Ney. Sabía que era lo que tenía que decir y lo dijo.
Madrid ya realizó un primer acercamiento directo con el club francés varias semanas atrás, a modo de tanteo, y ahí supo que el PSG no estaba dispuesto a sentarse a negociar por su delantero. Era lo esperado. El siguiente movimiento lo hizo Mbappé la semana pasada cuando se reincorporó a los entrenamientos de su club.
En el reencuentro con su entrenador, Mauricio Pochettino, le comunicó su intención firme de no renovar su contrato, que acaba en junio de 2022. Fue su manera de trasladarle explícitamente a su club lo que lleva demostrándole desde hace muchos meses cada vez que da largas a diferentes propuestas de renovación. Ya ha decidido su futuro y éste pasa por Madrid.








