Vivía en un refugio de animales y padecía de obesidad mórbida: pesaba 40 kilos, razón por la que nadie quería adoptarlo y estaba a punto de ser sacrificado. Pero en el momento indicado y como por obra del destino, llegaron sus salvadores: Chad Schatz y Erin McManis.
La pareja decidió darle una oportunidad a Wolfang y lo llevaron con ellos a su casa, donde comenzaron un increíble cambio, el cual le hizo perder 27 kilos gracias a una dieta estricta y un régimen de ejercicio diario.
Ya han pasado 3 años desde el inicio de aquel viaje y, en medio de la celebración del Día Nacional de Concientización sobre la Obesidad de las Mascotas, la pareja decidió mostrar en Instagram la gran transformación física de Wolfgang, quien ahora se encuentra saludable con sus 12 kilos de peso.
En el clip se le ve caminando con mucha dificultad debido a sus 40 kilos y finaliza con el can corriendo velozmente en un patio con su peso ideal. Llega a ser difícil pensar que ambos son el mismo perrito y que solo bastó una familia preocupada para cambiarlo tanto.
“Mis padres me dijeron que era lindo desde el momento en que me recogieron en el refugio (incluso cuando tuvieron problemas para subirme a su auto). Decían que era tan único que era un unicornio. Si bien todos los perros son lindos, la obesidad extrema en los perros no lo es”, indicaron.
Sin duda alguna, dando pequeños y constantes pasos, pueden lograr grandes cambios, como los de Wolfgang, quien logró algunas “principales victorias”, tales como pasar por la puerta de perros, caminar su primera milla y completar sus primera carrera de 5 km.
Desde 2009, Schatz y McManis llevan criando diversos animales, con arduo trabajo, dedicación y amor han logrado rehabilitar a cinco perritos obesos.








