Zozobra y dolor es lo que viven las familias de la colonia El Palmar, en Cofradía, Cortés, tras el desalojo que las dejó sin un lugar donde vivir.
Entre escombros y pertenencias dañadas, los afectados relatan la angustia que enfrentan al haber perdido, en cuestión de horas, el techo que por años llamaron hogar.
Los desalojados narran escenas de desesperación, con niños, adultos mayores y mujeres pasando la noche a la intemperie, sin saber a dónde acudir.
Muchos aseguran que no tuvieron tiempo de rescatar sus bienes y que ahora dependen de la solidaridad de vecinos y familiares.
La incertidumbre se mantiene en la zona, mientras las familias piden una solución humana ante el conflicto de tierras que originó el desalojo.









