La extorsión impulsa desplazamientos en Honduras, según registros del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh). En la última década, la institución documentó más de un millar de quejas vinculadas con cobros ilegales, amenazas y presiones de estructuras criminales que obligan a las víctimas a dejar sus viviendas, trabajos y comunidades.
Durante ese período, la institución advirtió sobre la necesidad de fortalecer la prevención, mejorar la respuesta estatal y coordinar esfuerzos entre las entidades encargadas de garantizar la seguridad y la justicia.
Elsy Reyes, coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana del Conadeh, explicó que el desplazamiento forzado no responde a una sola causa, sino a distintas situaciones de violencia que ponen en riesgo la vida y la integridad de las personas.
“No podemos decir que existe una sola causa para que una persona se desplace o salga huyendo para salvaguardar su integridad física y su vida”, señaló Reyes al referirse a la complejidad de este fenómeno.
Entre las razones identificadas por el CONADEH figuran amenazas directas, intentos de homicidio, violencia doméstica, asesinato de familiares, despojo de bienes y, de manera recurrente, la extorsión.
La extorsión se extendió a distintos ámbitos de la sociedad hondureña. Según el Conadeh, entre las personas afectadas hay comerciantes, amas de casa, propietarios y trabajadores del transporte público, conductores de autobuses, taxistas, mecánicos, docentes, abogados y periodistas, que han sido objeto de amenazas y exigencias económicas bajo intimidación.









