Honduras lideró el crecimiento de las remesas en el Triángulo Norte durante el primer semestre de 2026, con un alza del 12.3% que superó el ritmo de sus vecinos, aunque Guatemala siguió siendo el mayor receptor en volumen absoluto, con USD 12,978.5 millones, de acuerdo a una nota de la agencia EFE publicada este viernes.
En conjunto, los tres países acumularon USD 24,554.6 millones entre enero y junio, según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Las cifras muestran una paradoja regional: los flujos de dinero crecen al mismo tiempo que los flujos de personas se contraen. Las detenciones de migrantes del Triángulo Norte en Estados Unidos y México cayeron 67% en los primeros cuatro meses del año, lo que apunta a que la comunidad ya establecida en el exterior envía más, no a que haya más migrantes enviando.
Guatemala y Honduras, los grandes motores del crecimiento
Guatemala concentró más de la mitad del total regional: 52.9% de las remesas, con un crecimiento de 7% frente al primer semestre de 2025. Honduras, pese a recibir menos en términos absolutos, con USD 6,515.5 millones, fue el país que más aceleró, con un incremento de 12.3%.
El Salvador recibió USD 5,060.6 millones, 4.5% más que el año anterior. Según el Banco Central de Reserva salvadoreño, más de 1.91 millones de personas recibieron esos envíos al menos una vez en el semestre, y las mujeres concentraron 55,3% de los receptores. El promedio por remesa se ubicó en USD 363.7 al cierre de junio.
El impuesto de Trump y la desaceleración proyectada
El crecimiento del primer semestre ocurre en un escenario adverso que podría frenar la tendencia. El gobierno de Donald Trump decretó un impuesto de 1% sobre los envíos de dinero al exterior, una medida que el Fondo Monetario Internacional identificó como uno de los factores detrás de la desaceleración proyectada para el año.
El Banco de Guatemala ya anticipa que el crecimiento de las remesas se moderará a 5% en 2026, frente al 18.7% registrado en 2025. La cifra de julio, USD 15,447.1 millones acumulados solo para Guatemala, sugiere que, por ahora, el flujo se mantiene, aunque a menor velocidad.









