Entre enero y mayo de 2026, las remesas familiares que recibieron Honduras, Guatemala y El Salvador sumaron USD 20.153,7 millones, un alza del 8,6% interanual. Guatemala concentró el mayor volumen y Honduras registró la mayor suba porcentual, con 13,2%, según datos publicados por la Organización Internacional para las Migraciones.
En los primeros cinco meses del año, Honduras recibió USD 5.290,9 millones en remesas, equivalentes al 26,3% del total ingresado al Triángulo Norte. Guatemala captó USD 10.653 millones y El Salvador, USD 4.209,8 millones.
Honduras superó el crecimiento observado en los otros países de la región: Guatemala informó un incremento del 7,5% y El Salvador, un alza del 5,9% en el mismo período.
Remesas en Honduras
Las remesas son una de las principales fuentes de divisas para Honduras y tienen un peso determinante en el consumo interno.
Para miles de hogares, representan la principal fuente de ingresos para cubrir gastos de alimentación, educación, vivienda, salud y pequeños emprendimientos.
Diversos organismos financieros han señalado que estos recursos contribuyen a sostener la actividad económica, especialmente en comunidades donde las oportunidades de empleo son limitadas y parte de la población depende del apoyo de familiares que viven en el extranjero.
También ayudan a muchas familias a enfrentar el aumento del costo de vida y a financiar inversiones en vivienda, agricultura y pequeños negocios.
Migración y origen de los envíos
La Organización Internacional para las Migraciones estima que cada año alrededor de 500.000 personas procedentes de Honduras, Guatemala y El Salvador intentan llegar de forma irregular a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades económicas.
Esa dinámica migratoria explica por qué Estados Unidos continúa siendo el principal origen de las remesas que reciben los países del Triángulo Norte.
En el caso de El Salvador, donde residen más de dos millones de salvadoreños en territorio estadounidense, economistas han señalado que las remesas siguen siendo el principal soporte de la economía nacional y se destinan principalmente al consumo de bienes y servicios.
Un flujo que sigue en aumento
El incremento de las remesas ocurre en un contexto de mayores controles migratorios y un aumento de las deportaciones desde Estados Unidos hacia algunos países de la región.









