El Instituto de Conservación Forestal (ICF) han elevado la alerta ambiental tras confirmar 25 incendios forestales durante la actual temporada seca, una situación que cobra gravedad ante la inminente transición a condiciones climáticas más cálidas por la llegada del fenómeno El Niño en junio.
La probabilidad de que aumenten la frecuencia y la intensidad de incendios genera preocupación entre las autoridades, que señalan la dificultad de controlar el avance del fuego cuando se combinan calor extremo, vegetación seca y poca disponibilidad de agua, indicó la Unidad de Respuesta Inmediata (URI) de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).
Los registros actuales no superan niveles históricos críticos, pero las previsiones apuntan a que la situación podría empeorar rápidamente si cambian las variables climáticas, sobre todo ante la transición de La Niña a El Niño.
Las estadísticas oficiales reflejan la magnitud del problema: cada año, Honduras pierde entre 50 mil y 80 mil hectáreas de bosque por incendios y tala ilegal, lo que pone en riesgo ecosistemas estratégicos como La Mosquitia, según autoridades.









