El cuerpo de uno de los delincuentes más buscados, que murió en un enfrentamiento con la Policía y los restos de un agente del orden ingresaron a la morgue capitalina.
Los fallecidos fueron identificados como el Clase dos de Policía póstumo Jorge Lobo Antunez y Jorge Padilla Chavalla o Yines Orlando Antunez Antunez, esta persona, tenía dos identidades con la misma foto, pero con difente nombre y número de identidad en las dos aparece que tenia de 45 años de edad.
El parte policial refiere, que un grupo de agentes de la Dirección Policial de Investigaciones, se dirigió de Tegucigalpa a Guayape Olanacho a cumplir con una orden de captura contra un cabecilla de la banda criminal, conocida como la de Mito Padilla y cuando realizaban el allanamiento fueron recibidos a tiros por el sujeto con quien se formó una balacera, dando como resultado dos personas muertas un policia y su asesino.
Ambos cuerpos fueron trasladados a la morgue capitalina donde les practicarle la autopsia.
Minutos después los restos del Clase 2 que tenía 9 años de pertenecer a la institución armada, fueron reclamados por sus familiares para llevarlo a su lugar de origen, Santa Cruz del Paraíso, donde le la darán cristiana sepultura.
Asi mismo los cuerpos de un policia activo y de quien lo mato y que también murió en un enfrentamiento con los agentes del orden en la Esperanza, Intibuca, ingresaron a la morgue capitalina.
Los fallecidos fueron identificados como el Clase Uno póstumo José Cruz Gomez Vasquez y su agresor Jerlin Nohely Portillo Pineda de 24 años de edad.
La información que maneja la Policía es de que, Jerlin Portillo, hace dos días mato a tiros a un hombre en Intibuca y andaba como si nada, fue por eso que elementos de la Policía Preventiva fueron a darle detención al día siguiente a una cantina clandestina y se produjo el enfrentamiento entre los agentes del orden y delincuentes.
Ahí murió el Clase Uno, José Cruz Gomez y Jerlin Portillo.
De inmediato la Policía monto un fuerte operativo para darle captura a otros individuos que abrieron fuego contra los uniformados.
Con este caso son tres los atentados que a sufrido la Policía Nacional en menos de un mes incluyendo el de la aldea Agua Maria, en Colon donde murieron 3 policías y no se han dado captura a los responsables a pesar de se da medio millón de lempiras de recompensa por quien de información fidedigna del paradero de los asesinos de los Preventivos.
Después de salir de una Pulpería de comprar agua ardiente murió atropellado un indigente en el kilómetro 13 de la carretera que conduce de Tegucigalpa a Valle de Angeles a la altura de la aldea Zarabanda.
El fallecido no fue identificado porque no portaba documentos personales, al momento de su muerte vestía una chumpa roja y franjas azules, un pantalón tipo jeans negro y estaba descalzo, en edad aparente entre los 35 a 40 años.
El parte policial refiere, que cuando el hombre iba por la calle oscura un motociclista lo atropello y este fue a impactar con una camioneta que estaba aparcada.
El cuerpo del infortunado hombre quedó tirado a la orilla de la calle sobre el monte, hasta que llegaron las autoridades de la Policía y de Medicina Forense a realizar el levantamiento del cadáver y lo llevaron a la capital para la autopsia.
El motociclista está detenido por los agentes de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte para efectos de investigación.
De un fulminante paro cardíaco murió un hombre mientras jugaba baloncesto en un gimnasio de la Universidad Pedegogica Francisco Morazán.
El occiso en vida respondía al nombre de Carlos Peres de 74 años.
Testigos presenciales relataron que Peres cuando jugaba dijo sentirse mal, se sentó, tomó agua y luego cayó muerto .
Al lugar llegaron autoridades policiales y del Ministerio Público y determinaron entregar el cuerpo ahí mismo a sus familiares para que su Velatorio.
Un enfermo alcohólico, resultó con varias heridas en su cabeza, después de cayó de una gradas y fue a dar al pavimento en la colonia el Loarque de Comayagüela.
El hombre tuvo que ser atendido por paramedicos de COPECO que llegaron en una ambulancia, pero no fue necesario que lo llevarán a un centro asistencial.
Un conato de incendio se dio una humilde vivienda en la aldea el Lolo de Comayagüela.
Por la rápida acción de vecinos que vieron como una galera de madera estaba prendida en fuego se pudo controlar el siniestro a tiempo, antes de que se quemara la casa.
De cómo inició el fuego los habitantes de la vivienda no se explican, porque la humilde vivienda ni luz eléctrica tiene.








