La muerte llegó de noche en la autopista CA-5, en el cono sur del departamento de Cortés, donde casi todos los días se reportan malas noticias.
Una madre le dijo a su hijo que no se fuera tan tarde en la motocicleta para Santa Cruz de Yojoa. Irving Noé se subió a la moto y kilómetros más adelante encontró la muerte.
“Hijo te dije no vayás, se lo encomendé a mi Dios”, lloró la madre mientras abrazaba el cadáver del joven militar que falleció. “Era solo un bebé, empezaba a vivir”.








