El querido y reconocido periodista hondureño Gustavo Ramos (conocido como “Tavito”) falleció este martes 2 de junio de 2026 a los 64 años de edad en Tegucigalpa, tras luchar por varios días en el hospital luego de sufrir un derrame cerebral.
El reconocido Periodista formo parte de nuestra casa televisora Hable Como Habla Televisión Digital, por años estuvo presentando varios programas a través del Canal HCH que se transmite a través de la televisión, radio e internet llegando a miles de televidentes a diario.
Todo inició con una protesta de trabajadores en el centro de la capital, donde en manera de protesta, “Tavito” como lo conocen muchos, se encontraba declamando sus famosas letanías con mensajes que no sólo rimaban sino que relataban la problemática actual del país.
De oficio albañil, Gustavo siempre supo cómo ganarse la vida de manera honrada, padre de familia trabajador y ejemplar para sus siete hijas que ha criado con mucho esfuerzo y lo han apoyado a cada paso de su vida profesional en los medios de comunicación.
En HCH, Ramos se convirtió en una figura familiar para miles de hondureños gracias a su participación en espacios informativos y, especialmente, en el programa “Denuncias HCH”, donde junto a otros comunicadores servía de enlace entre la población y las autoridades. Su estilo directo, espontáneo y cercano le permitió ganarse el cariño de la audiencia.
Por muchos años formó parte del denominado “Canal del Pueblo”, realizando coberturas, entrevistas y acompañando las demandas de ciudadanos de diferentes sectores del país. Su labor estuvo orientada a dar voz a quienes buscaban respuestas a problemas comunitarios y sociales.
La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas muestras de pesar dentro del gremio periodístico. Organizaciones de comunicadores y colegas han resaltado que Gustavo Ramos deja un legado de dedicación, ética y vocación de servicio, valores que marcaron su paso por los medios de comunicación hondureños.
Con su partida, Honduras pierde a un periodista que convirtió el micrófono en una herramienta para escuchar y representar las inquietudes de la población. Su nombre quedará ligado a una generación de comunicadores que hicieron de la denuncia ciudadana y el servicio público una de las principales banderas del periodismo nacional.









