Una monja que fue detenida por las autoridades de inmigración el mes pasado en Texas dijo el jueves que sintió un sudor frío cuando dos hombres armados se le acercaron mientras caminaba hacia la misa dominical vestida con su hábito, pensando en las lecturas bíblicas del día y llevando consigo poco más que su rosario y su teléfono celular.
“Sinceramente, en ese momento no entendía lo que estaba pasando, lo que me estaba sucediendo”, dijo la hermana Leticia Ugboaja en una conferencia de prensa en la iglesia Nuestra Señora de los Dolores en McAllen, donde habló por primera vez desde que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos la arrestaron el 28 de junio.
El abogado de Ugboaja afirma que durante años se le ha concedido protección contra su deportación a Nigeria porque era probable que allí sufriera torturas.
Ugboaja, de 56 años, fue liberada varias horas después de ser detenida cuando se dirigía a la iglesia cerca de la frontera entre Estados Unidos y México. Las publicaciones de funcionarios parroquiales sobre ella en las redes sociales atrajeron la atención sobre su caso, y miembros del Congreso finalmente intervinieron en su favor. El presidente Donald Trump hizo de las deportaciones masivas una promesa central de su segundo mandato, y su política migratoria restrictiva derivó en tácticas inusualmente agresivas que han sido objeto de escrutinio.
Ugboaja, que tiene una cita con el ICE el martes, dijo que quería alzar la voz para ayudar a otros y suplicó que se les diera a las personas la oportunidad de ser escuchadas antes de ser detenidas.
“Hay muchas otras personas en la misma situación, personas a las que se les ha brindado algún tipo de protección bajo nuestras leyes, que han cumplido con todas las normas que se les han exigido y que aún viven en la incertidumbre”, dijo Ugboaja.
Aunque está agradecida a quienes la ayudaron, dijo, “eso no significa que pueda quedarme callada sobre lo que me pasó, o sobre lo que les sigue pasando a otros”.
Su abogado, Carlos M. García, se sentó junto a Ugboaja en la conferencia de prensa y brindó detalles sobre su caso de inmigración. Dijo que en 2019 un juez de inmigración le negó su solicitud de asilo, pero le otorgó protección contra la deportación a Nigeria porque probablemente sería torturada allí. García dijo que Ugboaja, quien es enfermera, ha cumplido con todos los requisitos y tenía permiso para trabajar en Estados Unidos.









