El esperado regreso cinematográfico de He-Man con “Masters of the Universe” no ha cumplido las expectativas comerciales. La película debutó con aproximadamente 54 millones de euros a nivel mundial, una cifra baja si se compara con su elevado presupuesto de producción, estimado entre 170 y 200 millones de dólares, sin contar gastos de marketing. La producción, impulsada por Mattel y Amazon MGM Studios, buscaba relanzar una de las franquicias más reconocidas de los años 80.
El estreno, aunque logró posicionarse en el segundo lugar de la taquilla en su fin de semana, quedó muy por debajo de otras superproducciones recientes. En Estados Unidos, la cinta obtuvo alrededor de 29 millones de dólares en su debut, mientras que el resto provino de mercados internacionales. Estas cifras han encendido las alarmas dentro del estudio, ya que el rendimiento inicial dificulta que el filme alcance la rentabilidad esperada.
Uno de los puntos más delicados es la distancia entre la inversión y el retorno. Los analistas del sector señalan que una película de este nivel necesita recaudar aproximadamente 2,5 veces su presupuesto para cubrir costos de producción, distribución y publicidad. Bajo ese cálculo, la cinta estaría muy lejos de alcanzar el punto de equilibrio, lo que aumenta la presión sobre Amazon.
Pese a ello, desde el estudio se intenta matizar el impacto del resultado. Algunas fuentes apuntan a que la estrategia no depende únicamente de la taquilla, sino también del rendimiento en streaming y del potencial de la franquicia a largo plazo. Sin embargo, el bajo arranque ha abierto un debate interno sobre el futuro del proyecto y la posible necesidad de replantear la estrategia para futuras producciones.









