Por: Gabriela Raudales
La Fiscalía General de la República de El Salvador presentó una amplia cantidad de pruebas documentales, periciales, testimoniales y audiovisuales contra 486 cabecillas de la Mara Salvatrucha (MS-13), en un juicio que investiga delitos cometidos entre 2012 y 2022.
Según el fiscal Max Muñoz, la evidencia busca demostrar que la organización operaba de forma jerárquica y sistemática, ordenando crímenes como homicidios, extorsiones, tráfico de drogas y armas, feminicidios y rebelión. Más de 10 testigos y múltiples registros audiovisuales señalan que las órdenes provenían directamente de la cúpula de la pandilla.
Es por esto que, la acusación no se centra en los autores materiales, sino en los líderes que habrían planificado y autorizado los delitos. Tras la presentación de todas las pruebas, el tribunal decretó un receso y se espera la reanudación del proceso para los alegatos finales.









