El exjefe de la Unidad Fiscal Especializada Contra Redes de Corrupción (Uferco), Luis Javier Santos, aseguró que teme por su vida y explicó que decidió renunciar a su cargo porque se sentía “como vegetal” dentro de la institución.
Según manifestó, enfrentaba limitaciones que le impedían actuar con independencia en las investigaciones de alto impacto.
Santos reveló que recibió indicaciones para centrarse únicamente en los casos que dejó en investigación la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), lo que, a su juicio, restringía la posibilidad de avanzar en nuevas líneas investigativas. Señaló que esa situación debilitaba el alcance del trabajo anticorrupción.
Asimismo, advirtió que existen casos que podrían quedar en la impunidad debido a las dificultades para acceder a información clave. El exfiscal sostuvo que las limitaciones institucionales afectan la efectividad de las investigaciones y ponen en riesgo la lucha contra redes de corrupción en el país.









