El exdirector de la Oficina Administradora de Bienes Incautados (OABI), Marco Zelaya, reaccionó ante la denuncia presentada en su contra por el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA).
Zelaya señaló que, de ser requerido por el Ministerio Público, comparecerá de manera obligatoria como ciudadano y profesional para aclarar los señalamientos, calificando la denuncia interpuesta por Gabriela Castellanos como infundada y sesgada.
No obstante, advirtió que la documentación y los elementos presentados por el CNA como prueba podrían adolecer de ilicitud, argumentando que la información de las empresas bajo la tutela de la OABI se mantiene sujeta a un estricto régimen de reserva por orden de los juzgados con jurisdicción nacional en materia de crimen organizado.
En ese sentido, cuestionó el mecanismo mediante el cual el organismo anticorrupción obtuvo acceso a dichos expedientes sin una aparente autorización judicial.
Al profundizar en el caso de una de las empresas cafetaleras mencionadas en el informe, el exdirector aclaró que los fondos en disputa no corresponden a recursos públicos, sino al capital propio de la entidad asegurada.
Explicó que el desembolso se gestionó bajo la modalidad de un préstamo puente para la adquisición de grano de café, el cual se encuentra debidamente registrado en los inventarios y bodegas a la espera de ser comercializado, con el fin de resarcir el pago sin generar ningún perjuicio económico.
El profesional del derecho defendió la legalidad de los procedimientos aplicados durante su gestión, manifestando que este tipo de operaciones financieras e interempresariales han sido una práctica común ejecutada por anteriores directores de la institución.
Por esta razón, Marco Zelaya concluyó solicitando que, en caso de que la Fiscalía General formalice una línea de investigación, esta se extienda de manera equitativa a todas las jefaturas que han estado al frente de la OABI durante los últimos 15 años.









