El expresidente de Bolivia Evo Morales exigió este lunes un proceso «imparcial» y «legal», después de que un tribunal lo declaró en rebeldía y emitió una orden de captura en su contra por no presentarse al inicio de un juicio por presunta trata agravada de personas.
«No busco la impunidad, solo exijo un proceso imparcial, legal y apegado a la Constitución y al Derecho Procesal. Ningún ciudadano puede ser condenado jurídica y mediáticamente, sin el respeto del Debido Proceso y la Presunción de Inocencia», sostuvo Morales (2006-2019) en una amplia publicación en sus redes sociales.
El exmandatario sostuvo que «nadie debe ser condenado por razones políticas con acusaciones falsas, armadas con pruebas inventadas solo con el objetivo de aniquilar jurídica, moral y físicamente».
Morales expuso en su publicación una serie de argumentos para asegurar que «ningún juicio puede iniciarse ni avanzar si, previamente, no se resuelven los incidentes» presentados por las partes porque estos «tienen el objetivo de cuestionar la validez de un proceso y la vulneración de derechos fundamentales».
«Si un juez o un tribunal permite que un juicio avance sin resolver los incidentes pendientes, corre el riesgo de que todo lo actuado sea nulo de pleno derecho, pudiendo la defensa de un denunciado presentar acciones constitucionales y una denuncia penal por prevaricato contra los administradores de justicia», mencionó.
Este lunes debía comenzar en la ciudad sureña de Tarija el juicio oral contra Morales en el que se le acusa de trata agravada de personas, por supuestamente haber mantenido una relación con una menor de edad, con la que presuntamente tuvo una hija mientras fue presidente de Bolivia en 2016.









