En vez de eso, Alexandra LaPointe, le pide a familiares y amigos que les regalen dinero a sus hijos. De esta forma, ella lo puede ahorrar o invertir en vacaciones. “He tratado de simplificar mi hogar”, explicó.
No todas las casas y familias tienen las mismas dinámicas. Cada hogar tiene sus propias reglas y formas en que sus convivientes se pueden relacionar. Sin embargo, algunas veces en Internet se hacen conocidas ciertas lógicas que se escapan de lo que tradicionalmente se ve.
Un ejemplo de esto es el caso de Alexandra LaPointe, una joven madre de 28 años, proveniente de Indiana, Estados Unidos, quien reveló a sus seguidores que le ha prohibido a sus familiares y amigos a comprarle juguetes navideños a sus dos hijos.
Según información de Daily Mail, la madre prefiere que les den dinero para así ahorrarlo y usarlo para otra cosa. De esta manera, ella explicó que la casa no queda desordenada con juguetes no deseados o rechazados.
Además de eso, en vez de regalarle juguetes les da dinero para que ahorren o días libres especiales. Con esto, ella cree que podrán “crear nuevos recuerdos“.
“Todo comenzó por el desorden y el exceso de estimulación. Desde que me convertí en ama de casa y estoy más en la casa que fuera trabajando, solo creo que todo me agobia más, y también con dos niños pequeños. Solo he estado ordenando todo en toda la casa y tratando de simplificar el hogar“, especificó.
Alexandra insistió en que “menos es más” y que a sus hijos “les ayuda tener menos juguetes“. Es por eso que le ha insistido a su familia que les regalen dinero en vez de juguetes a sus hijos.
“Si terminan regalándoles dinero, entonces lo estamos invirtiendo y para cuando vayan a la universidad tendrán dinero para eso, o si no quieren ir por ese camino, pueden usar el dinero para una casa más tarde o viajar por el mundo“, agregó.
A pesar de que ha recibido críticas, sobre todo de personas que le han dicho que ella no tiene derecho a decirles a sus hijos “qué hacer con su dinero“, ella cree que es una buena estrategia de crianza y que su familia se lo ha tomado bien.
“Al final de las fiestas yo pienso, ‘Dios mío, esto es tan lindo, no tengo un millón de juguetes para limpiar y guardar ahora’. Creo que algunas mamás se han sentido alentadas por eso, así que recibo más comentarios positivos, pero también he tenido comentarios negativos como ‘¿cómo pudiste hacerle esto a tus hijos?’“, contó.
Para ella no son importantes estos malos comentarios, ya que cree que cada persona sabe cómo criar a sus hijos. Además, alienta a las madres que quieran realizar su estilo de vida a que lo hagan sin miedo. “Mientras lo pidan amablemente, no tengan miedo de preguntar“, cerró.








