El FC Barcelona llegó a la final con el cartel de favorito, aunque la superioridad que muchos anticipaban no se trasladó de manera tan clara al desarrollo del partido.
El duelo ante el Real Madrid, que afrontó la cita con determinación y espíritu competitivo, se resolvió con más dificultades de las previstas para los azulgranas. Durante el primer tiempo, los de Hansi Flick se hicieron dueños y señores de la posesión, aunque las ocasiones se repartieron por igual.
El Barcelona se adelantó en el marcador gracias a un tanto de Raphinha, pero el Real Madrid reaccionó por medio de Vinicius, que estableció el empate. Poco después, Lewandowski volvió a poner en ventaja al equipo catalán, pero la alegría duró poco, ya que Gonzalo igualó nuevamente el marcador para los blancos.
Al descanso, el resultado era de 2-2, reflejando la intensidad y el equilibrio del partido.
El éxito deportivo tuvo un reflejo inmediato en las cuentas del club. El Barcelona, como campeón de la Supercopa de España, se aseguró un premio económico de 2 millones de euros. Por su parte, el Real Madrid, que finalizó como subcampeón, recibió cerca de 1,5 millones de euros, además de la tradicional medalla. Estos premios se suman a la cantidad fija que ambos clubes perciben únicamente por participar en el torneo: tanto el Barcelona como el Real Madrid ingresan 6 millones de euros por participar en la Supercopa, una cifra considerablemente superior a la que reciben los otros participantes.









