“Pasarela Radiación”, es como Allie Olson, una mujer de 40 años, llamó a la idea de alegrar sus días de radioterapia en el hospital. Durante sus 30 días de tratamiento, la diseñadora inventó distintos vestidos que alegraron su vida y la de otros pacientes.
Pasar por un cáncer, es de las cosas más difíciles que ha muchos les ha tocado atravesar y que otros han perdido la pelea intentando luchar contra esta enfermedad. Sin embargo, frente a todos los problemas que atraviesan, hay pacientes que intentan sacar algo positivo durante este duro proceso.
Ese es el caso de la artista neoyorquina Allie Olson, quien padece cáncer de mama y que comenzó un tratamiento de radioterapia para poder acabar con la enfermedad, pero que pese a todos los problemas que enfrentaba, decidió explotar su lado artístico para levantar su ánimo.

De esa forma, creó el proyecto Pasarela Radiación, donde el desafío consistía en utilizar batas que el hospital le daba para hacer su tratamiento y convertirlas en diseños de lo más original.
En un total de 30 días, que fueron los que debía estar en tratamiento, Allie logró hacer 30 diseños diferentes para, no solo sacarle el lado divertido a una experiencia tan dramática, si no que logró alegrar a los profesionales que la atendían, a los pacientes que atravesaban el cáncer junto a ella y a todos aquellos que la siguieron en redes sociales.

Como era de esperar, semejante idea se convirtió en viral, convirtiendo su experiencia en un verdadero éxito, cuya historia ha llegado a múltiples medios y en donde ella explica su motivación:
“Pasarela Radiación animó a todos los que estaban en la sala de espera, ayudando a crear una comunidad de compasión y diversión. ¿Por qué no iba a seguir haciendo algo que traía tanta alegría y tantas risas? Además, soy artista, por lo que la idea resultó un reto de lo más apetecible”, cuenta, asegurando en sus redes sociales que su proyecto ha sido recibido con mucho amor por parte de los usuarios.

“Ha sido fantástico, y si mi experiencia puede ayudar a alguien a sentirse más animado o a reírse, especialmente si están pasando un mal momento, mucho mejor”, insiste, “El cáncer se lleva muchas cosas de mucha gente, pero todavía quedan maneras en las que nos podemos reír y celebrar la vida”.








