Quito. Varios miles de indígenas marcharon este lunes hacia Quito en un abierto enfrentamiento con el gobierno de Lenín Moreno, que decretó el estado de excepción e Ecuador ante protestas que estallaron hace seis días por el alza de los combustibles, mientras que otros manifestantes ocuparon pozos y redujeron la producción petrolera
Los manifestantes de provincias del sur andino, algunos armados con palos y fuetes, llegaron a pie y en camionetas para rechazar en la capital la eliminación de subsidios y el consecuente aumento de tarifas.
El ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, expresó en entrevista con la red de televisión Teleamazonas que “tenemos este momento un grupo de indígenas que está destruyendo el orden y quebrantando la paz social, afectando a la infraestructura pública y privada”. Por la tarde, el ministro de la Producción, Iván Ontaneda, señaló en rueda de prensa que el país registra pérdidas por 70 millones de dólares diarios debido a la paralización de actividades y la imposibilidad de transporte entre provincias.
La organización indígena Conaie dijo que las manifestaciones continuarán hasta que el mandatario reponga el subsidio al diésel y la gasolina que retiró la semana pasada, y que por décadas ha permitido que los ecuatorianos tengan un combustible más barato.
Imágenes difundidas por la periodista ecuatoriana Jacqueline Rodas a través de su cuenta en Twitter muestra cómo un grupo de indígenas ya ingresaban a Quito a través del puente Santa Rosa. La mayoría llegaba a bordo de camiones, pero también hubo quienes estaban caminando, según detalla Rodas en el tuit.
Unos 180 manifestantes forzaron el lunes la seguridad de las bodegas de una empresa láctea en la población de Lasso, unos 60 kilómetros al sur de la capital, y robaron producto tras agredir a los empleados, las pérdidas aún no han sido cuantificadas. Al norte del país, en la zona de Cayambe, unas 31 granjas de producción de flores de exportación fueron atacadas y se causaron destrozos por manifestantes indígenas, quienes además bajaron llantas de camiones y agredieron a los empleados.
Manifestantes indígenas consiguieron capturar un vehículo blindado en una carretera del sur de Quito y después le prendieron fuego y lo arrojaron por una cuneta.
El blindado se encontraba en las afueras de Quito como parte de un contingente “a la altura de la curva de Santa Rosa”, cuando “un grupo de manifestantes que se acercan a la capital para unirse a las protestas contra las medidas económicas y reformas laborales anunciadas por el Gobierno, tomaron control” del vehículo, informó el diario El Comercio.cortesíaelcomercio








