Paul Bishop, que reside cerca de Mánchester, en el noroeste de Inglaterra, extravió su dentadura en esa localidad de la costa mediterránea en 2011 mientras vomitaba en una basura, tras haber bebido demasiada sidra.
“Cuando nos dirigíamos al siguiente bar, mi amigo se volvió hacia mí y me preguntó dónde estaban mis dientes”, explicó a la radiotelevisión pública británica.
La búsqueda resultó infructuosa. Su sorpresa fue mayúscula cuando la dentadura postiza llegó a su casa recientemente en un paquete.
Había sido hallada en un vertedero español. Después, “encontraron mi ADN y mi dirección en los registros británicos y la enviaron por correo”, aseguró.
Bishop, que fue fotografiado con los dientes recuperados en una bolsa de plástico, calificó la devolución de “increíble”.