Los efectos de la sequía han comenzado a golpear con severidad a los mercados de San Pedro Sula, donde los comerciantes reportan una alarmante escasez de maíz. Mientras la disponibilidad de frijol se mantiene estable gracias a la cosecha reciente, las bodegas principales presentan inventarios mínimos de maíz. Los vendedores locales manifiestan que el costo por carga ha pasado de 1,600 a 1,700 lempiras en cuestión de días, impactando de forma directa la cadena de comercialización en la zona norte del país.
Ante el desabastecimiento provocado por las condiciones climáticas adversas y el constante incremento en los costos de transporte por el combustible, los distribuidores temen que el precio de la carga de maíz alcance los 2,000 lempiras próximamente. Esta situación genera incertidumbre entre los pequeños comerciantes y consumidores, quienes advierten que este incremento desencadenará un efecto en cadena en los precios de productos derivados e insumos básicos de la dieta hondureña









