El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en francés) ha reconocido este jueves que la trimetazidina encontrada en el organismo de la patinadora rusa Kamila Valíeva pudo entrar en su organismo debido a un fármaco consumido por su abuelo.
“Según los representantes de la atleta, ella no consumió la sustancia prohibida de forma intencionada, ni siquiera por razones médicas, y la ruta más probable de la contaminación es una entrada de la sustancia prohibida en su organismo, que pudo ocurrir debido a una interacción domestica con su abuelo, que utiliza la trimetazidina después de una operación de reemplazo cardíaco y suele llevar el fármaco consigo”, reza el texto del documento publicado por el TAS.
Según ha revelado la madre de Valíeva, el abuelo de la patinadora la acompaña en sus entrenamientos diarios y permanece con ella durante el almuerzo. Durante la audiencia, los representantes de la atleta presentaron también un video que muestra al abuelo de la deportista con la trimetazidina MV en su coche.
Por otra parte, en el documento se subraya que Valíeva se sometió a numerosos controles de dopaje desde el 24 de agosto de 2019 hasta el 7 de febrero de 2022, todos los cuales dieron negativo.
La decisión del TAS se basa también en la opinión del experto médico Andréi Zholínski, que recuerda que la trimetazidina es un medicamento prohibido para uso en niños que se adminsitra con receta. “La entrada por contaminación es posible y los rastros pueden encontrarse en las muestras, incluso si alguien en el entorno de la atleta utiliza la trimetazidina, lo que puede ocurrir a través de objetos contaminados“, explica el texto.
Este lunes, el TAS falló a favor de Valíeva, permiténdole seguir compitiendo en la categoría individual de patinaje artístico femenino de los Juegos Olímpicos de Pekín.
La patinadora dio positivo por trimetazidina en la prueba antidopaje del 25 de diciembre, pero los resultados de aquella muestra se dieron a conocer solo el 7 de febrero, cuando la deportista ya había participado en la prueba por equipos de los JJ.OO. de Pekín. El propio COR declaró que la patinadora dio negativo en pruebas de dopaje antes y después de la fecha mencionada, incluso en Pekín.








